Mariel es una clavadista (saltadora de trampolín) veterana, que se enfrenta a sus últimos juegos olímpicos: la Olimpiada de Atenas 2004. Su entrenador, Braulio, decide que su pareja para la competición sea la joven Nadia, de 14 años, en quien ve un enorme potencial.

La madre de Nadia acusa a Braulio de acoso y abuso sexual, hecho por el que éste es suspendido como entrenador, pero que queda en nada. Esto desencadena un proceso en el Mariel, más atenta a la realidad, descubre que la madre de Nadia tiene razón y ella misma va recapitulando su historia para descubrir que también fue víctima de abuso por parte del entrenador durante su infancia.

¿Callar para poder cumplir su sueño o dejar que aflore la verdad aunque le suponga renunciar a la medalla por la que tanto ha luchado?

POR QUÉ VER ESTA PELÍCULA:

Película basada en hechos reales con una interpretación excepcional por parte de su protagonista, la actriz mexicana Karla Souza

La sensibilidad con la que la directora  aborda un tema tan delicado, dando visibilidad a una problemática que han vivido muchas atletas de élite y que ha permanecido en el silencio durante muchos años. 

Hace reflexionar, sugiere más de lo que muestra y muestra las dinámicas que se generan en las experiencias de abuso. Va más allá de un acto o de lo físico, supone también una violencia emocional y psicológica ¿A qué te enfrentas cuando quieres salir de ahí? 

ESCENAS EN LAS QUE PROFUNDIZAR:

1.- El diálogo entre Mariel y la mamá de Nadia, el primer paso para una toma de conciencia progresiva que se va dando en la veterana clavadista

Mariel, al igual que el ambiente que le rodea, normaliza la situación, justifica al entrenador. Le llega a decir a la madre de Nadia: “Bueno, es que nuestra vida no es normal”. Ella le responde, “Si, pero tiene que haber límites, y nadie tiene derecho  a cruzarlos”

CON UNA MIRADA DE APÓSTOL:

La importancia de contar con una red de apoyo

de encontrar personas con quien comunicar lo vivido y reconocer lo que vives sin entrar en la culpa, el miedo o el juicio. Hablar de lo que vivimos es a veces el primer paso para sanar. ¿Estoy atento a lo que viven las personas que me rodean? ¿Creo espacios para la comunicación profunda, genero redes de apoyo? ¿Tengo la sensibilidad para detectar situaciones de vulnerabilidad? 

El silencio cómplice de los que callan:

autoridades, compañeros ,familia, las propias víctimas…  Intuyen pero prefieren no ver,  y al final no ayudan a quién es más vulnerable, normalizando una situación que nunca debió darse. La película nos ayuda a descubrir las consecuencias de la omisión de palabra, de ayuda, de implicación.. 

El reto de alzar la voz y denunciar. 

La protagonista sólo tiene la calma y el silencio del agua como refugio para no enfrentarse a la verdad. Mariel, después de todo su proceso, le dirá a la madre de Nadia: “Lo único que puedo darte es la verdad” y actuará en consecuencia. ¿En qué me interpela esta película para estar de forma más comprometida en mi ámbito laboral, familiar, de amistades…?