Una pareja de recién casados, Ken y Treya con toda la ilusión del mundo por haberse encontrado, halla fuerza en su amor después de que uno de ellos es diagnosticado con cáncer en su luna de miel. 

La película refleja los sentimientos y las dificultades que atraviesan durante el proceso del diagnóstico y tratamiento, así como el compromiso por dar lo mejor de sí mismos para salir adelante juntos. “Hagamos de esto un nuevo comienzo”

POR QUÉ VER ESTA PELÍCULA:

Es una inspiradora historia, basada en hechos reales, que refleja el poder transformador del amor en las situaciones límites de la vida.

Cuenta la historia de una pareja en su proceso de buscar dar sentido a una adversidad sobrevenida, en este caso, la enfermedad. Viven la experiencia de que el dolor es también capaz de unir.  Una historia de amor, complicidad y compromiso hasta el final. Una llamada a la esperanza ante el desafío de la vida y de la muerte.

UNA ESCENA EN LA QUE PROFUNDIZAR:

Cuando Ken le escribe una carta a Treya diciéndole que irá por ella a donde se encuentra y que no puede dejar de estar otro día sin ella, aún después de lo difícil que pueda seguir siendo su vida juntos, que desea que vuelvan a empezar de nuevo, esta vez acompañados por su familia y amigos.

CON UNA MIRADA DE APÓSTOL:

La importancia del amor cuando acontece el sufrimiento y el dolor

El amor  tiene la capacidad de sacar lo mejor de nosotros. Por eso, cuando llegan momentos de oscuridad, es la fuerza más poderosa para no desistir. Cuando no hay palabras para consolar queda permanecer y llenar de sentido cada gesto. Cayendo en la cuenta de este efecto sanante del amor, ¿a quién puedo acercarme? ¿Cómo es mi reacción ante el dolor de quienes quiero: huyo, me comprometo, me paralizo, me descentro de mí mismo? 

Redescubrir permanentemente la vida como regalo

Treya da un testimonio en un evento al que la invitan. Allí comparte su vivencia, resaltando la importancia de “hacernos amigos” de la vida tal y como es. Llega a decir: “Como ya no puedo ignorar a la muerte le presto más atención a la vida”. “Para vivir la vida hace falta gracia y coraje” ¿Cómo puedes contagiar a tu alrededor esta mirada agradecida y esperanzada por el don de la vida?